Tu punto de partida
Dato real: frente a una pantalla, la atención promedio pasó de 2,5 minutos a 47 segundos en veinte años (Gloria Mark, Universidad de California). La buena noticia: la atención se entrena, como un músculo.
Este test es orientativo: habla de hábitos, no de salud. No es un diagnóstico ni reemplaza la valoración de un profesional. Tus respuestas no se guardan ni viajan a internet.